Francisco Buenavida

Mi obra se estructura a partir de la relación que se establece entre los conceptos “Biografía” y “Arte”, incidiendo en los mecanismos y recursos que llevan al artista desde un posicionamiento crítico y estético, a configurar un lenguaje plástico de referencias autobiográficas, para construir una identidad real o ficticia de corte empírico o teórico.

Me interesa el autorretrato como género artístico supeditado al uso de los objetos como formas auto-referenciales, seleccionadas mediante procesos intuitivos y/o cognitivos, para configurar un Yo identitario de múltiples aristas dentro de un contexto artístico multidisciplinar.

Gender Cleaner

Óleo sobre lienzo

162 x162 cm – 2017
 

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El guante de goma como Alter Ego.

Los seres humanos tenemos la capacidad de aportar a los objetos un valor simbólico, y esto es lo que ha ocurrido con el guante de goma rosa en mi particular proceso creativo.

A lo largo de mi trayectoria y después de recurrir a este objeto en numerosas ocasiones, no es extraño que en un entorno cultural y artístico se haya convertido en un elemento clave para reconocer mi trabajo. Pero lo realmente importante, lo que ha propiciado ese uso repetitivo hasta convertirlo en una prolongación de lo que soy, es su vinculación directa con las manos y por tanto su capacidad representativa de acción. Con las manos ejecutamos la mayoría de las acciones mecánicas, constituyéndose como el principal órgano para manipular nuestro entorno y como la mayor fuente de información táctil.

A partir de este momento y aprovechando ese vínculo profesional, el guante se presenta como el instrumento perfecto para canalizar lo que pienso y siento sobre diversos temas transformándose en una especie de alter ego.

Las primeras obras en las que se ejecuta este nuevo protocolo de autorepresentación activa e ideológicamente hablando son “Art Cleaner” y “Hasta la polla del arte” y tratan sobre el papel que juego dentro del mundo, de mis inquietudes, quejas y frustraciones. Sin dejar a un lado los conceptos tratados en trabajos anteriores, a los que vuelvo con necesaria asiduidad, mis proyectos van enlazando temas y conceptos, a veces mezclándose, pero siempre desde la honestidad más absoluta.

En 2017 vuelvo a trabajar sobre la figura del macho en el proyecto “Habitación 114”; sobre la precariedad en el mundo del arte en “Esta es mi cocina” en 2018 y sobre igualdad de género en “Adán y Eva, un relato unisex” en 2019. Temas recurrentes en mi trayectoria que incorporan el guante de goma rosa.

Cuidados Personales. Buenavida

Cuidados personales

Óleo sobre lienzo

195×195 cm – 2010
 

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El Guante de goma como arma o armadura.

Desde mi primer proyecto siento la necesidad de investigar sobre aquello que me afecta, por conciencia social o como medio de protección y autodefensa. Podría afirmar que mi trabajo es un reflejo directo de mis emociones. Partiendo de esta premisa, y entendiendo su evolución como un proceso íntimo y personal empiezo a interesarme por temas como la discriminación sexual en el trabajo o los estereotipos sociales en cuanto a género e identidad sexual.

En este trayecto surge “Cuerpo y Mitad” (2008/2010) donde machismo y violencia (ejercida como defensa y en primera persona) son los temas elegidos para una propuesta ambientada nuevamente en lo doméstico y en la que surge otro escenario donde se invierten los papeles de agresor y víctima. A diferencia de proyectos anteriores me convierto en actor protagonista (“Asesino Confeso” 2009), rodeado de objetos manipulados convertidos en armas de destrucción machista. Aquí aparece por primera vez el color rosa como estrategia de defensa para revertir las conductas machistas, aprovechando sus connotaciones sexistas y su relación directa con lo femenino.

Adan y Eva.Francio Buenavida

Adán y Eva

Óleo sobre lienzo

174 x 195 cm – 2016
 

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ADÁN Y EVA”

La igualdad de género es un principio constitucional que estipula que hombres y mujeres son iguales ante la ley y que por tanto, tienen los mismos derechos y deberes frente al estado y la sociedad en su conjunto.

En este marco teórico Buenavida recurre al mito de Adán y Eva para dar título a este díptico y referirse, sin consideraciones religiosas, a una de las representación iconográficas más populares, vinculada a la tradición pictórica que ya pertenecen al imaginario colectivo.

En “Adán y Eva”, los géneros masculino y femenino son representados por guantes de goma rosa. Esos objetos de uso cotidiano adquieren una doble función; contextualizar su discurso en una realidad socio-laboral en la que el trabajo doméstico realizado en un 70% por mujeres, sigue siendo uno de los principales campos de batalla en lo que a desigualdad de género se refiere; y por otro, el de proponer un nuevo escenario en el que ambos géneros son representados sin distinciones y con el mayor grado de protección e higiene posible, frente a la contaminación por estereotipos, roles sexuales o cualquier otro tipo de virus patriarcal que plantee diferencias en cuestiones de género.

Los guantes protegen las manos que son nuestro principal medio que para la manipulación física del entorno. Francisco Buenavida los usa como reflejo de una conciencia social que lucha por erradicar cualquier tipo de discriminación y que anota sus objetivos a modo de tatuaje, cual mantra, con las palabras good life sobre los dedos. La buena vida como sinónimo de igualdad que nos permita alcanzar el bienestar social.

Sobre la fuerza”

Óleo/lienzo – 150×150 cm – 2016


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En “Sobre la fuerza” Buenavida evidencia ciertos convencionalismos en torno a la figura del hombre y lo que representa y de cómo a través del arte es posible modificarlos en favor de una conciencia social igualitaria en lo que a cuestiones de género se refiere.

Al hombre se le presupone la fuerza, entendiéndola como una cualidad física sinónimo de dominio y agresividad. No poseerla o no ejercerla, implica alejarse de rasgos tradicionalmente masculinos, lo que supone para una sociedad machista un acercamiento negativo y peligroso al lado femenino.

En esta pieza dominada por el color rosa, la “fuerza masculina” es representada por la figura de un forzudo sin cabeza. Esta imagen es supeditada al resto de elementos de una composición cuya valor plástico en unos casos y simbólico en otros, conforman un discurso visual donde el verdadero poder reside en la capacidad evocadora y transformadora del arte.